CRDH Contra el Cáncer de Mama

¿Qué es una Mamografía?

La mamografía es una de las 5 revisiones médicas que toda mujer debe hacerse pues es la prueba médica más eficiente para el diagnóstico precoz del cáncer de mama. Esta prueba diagnóstica consiste en la toma de una imagen de tus mamas a través de rayos X.

Para hacer una mamografía, se necesita una máquina especial de rayos X para que tome 4 radiografías de la zona (Proyecciones). Cada una de las mamas se presiona contra unas placas metálicas de tal forma que quedan completamente inmóviles, así se consigue un mejor escaneo y disminuye la necesidad de repetir la prueba.

¿Qué es una Ecografía Mamaria?

La ecografía mamaria (como la mayoría de las ecografías) funciona a través de ondas de ultrasonido que chocan contra las estructuras de los tejidos mamarios descubriendo a su paso nódulos o tumores que ya han sido palpados en la revisión ginecológica o visualizados en los resultados de la mamografía.

A diferencia de la mamografía, la ecografía mamaria no presenta ninguna molestia mientras se está haciendo la prueba. El proceso es muy simple: te acuestas en una camilla con el pecho descubierto, se esparce un gel sobre ambas mamas para conducir mejor las ondas de ultrasonido y se empieza el rastreo.

Por lo general, la ecografía mamaria se realiza después de una mamografía para descartar dudas sobre anomalías en las mamas. Esta prueba no suele durar más de 20 minutos. Solo tienes que ser paciente y estar tranquila.

¿Cuándo debo hacerme una Mamografía y cuándo una Ecografía Mamaria?

Es recomendable que toda mujer a partir de los 40 años se realice una mamografía cada dos años para conocer el estado de salud de sus mamas. Si se tienen antecedentes de cáncer de mama en la familia o se ha estado tratando alguna anomalía previa, se debe hacer la mamografía anual. Las mujeres no somos todas iguales por lo que será el ginecólogo el encargado de decidir con qué frecuencia debes hacerte una mamografía.

La ecografía mamaria se realiza como complemento de la mamografía ya que ninguna de las dos pruebas es 100% eficaz. En la mamografía puede pasar desapercibido un pequeño inicio de cáncer de mama ya que puede no ser detectado por el grosor del tejido mamario, o en caso contrario, detectarse algo que parece cáncer de mama pero, después de comprobarlo con una ecografía mamaria, resulta ser una falsa alarma. Es por esta razón que las dos pruebas diagnósticas se complementanSe combina el resultado de la mamografía con el de la ecografía mamaria para llegar a un diagnóstico específico o descartar cualquier anomalía.

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